Nikita Jruschov a los 120 años de su natalicio.

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En la localidad de Kalinovka, en el sur de Rusia, a sólo 3 km de la frontera actual con Ucrania, nació Nikita Sergeyevich Jruschov, el 15 de abril de 1894, hoy hace 120 años. Su nombre ocupa un lugar muy destacado en la historia del siglo XX ya que durante el período entre 1953 y 1964 dirigió los destinos de la Unión Soviética, una de las dos grandes superpotencias políticas y militares del mundo y jugó un rol destacado en aquellos primeros años del período que se conoce con el nombre de la Guerra Fría.

Sus primeros años.

Jruschov nació en una familia de campesinos pobres. Su padre Sergei trabajó como obrero ferroviario, como minero y en una fábrica de ladrillos en la región ucraniana del Donbass y en 1908 trasladó a su familia a la ciudad de Yuzovka (actual Donetsk), una de las ciudades de mayor nivel de industrialización en el Imperio Ruso. Sólo tuvo cuatro años de instrucción primaria. Siendo un adolescente trabajó como aprendiz y luego como obrero metalúrgico especializado, lo cual le valió quedar exento del servicio militar cuando Rusia entró en la Primera Guerra Mundial. Desde joven se vinculó al movimiento obrero y participó en diversas huelgas pidiendo mejoras salariales, mejores condiciones de trabajo y en contra de la guerra.

Su carrera como dirigente político bolchevique.

En 1917, tras la abdicación del zar Nicolás II, fue elegido al Soviet (Consejo) Obrero en Rutchenkovo e incluso llegó a ser su presidente. En 1918 se incorporó al Partido Bolchevique y muy rápidamente fue nombrado comisario político del Ejército Rojo durante la Guerra Civil que enfrentó a los bolcheviques y a los llamados rusos “blancos”. A partir de entonces se dedicó a la actividad política dentro de la estructura bolchevique.

En la década de los años 20’s ocupó diversas responsabilidades administrativas y políticas en varias minas del Donbass y al mismo tiempo procuró una formación tecnológica. A mediados de 1925 fue elegido secretario del Comité del Partido del Distrito Petrovo-Marinsky, iniciando su carrera política dentro del Partido Comunista

Ocupó varias posiciones en la estructura del Partido Comunista en Ucrania, entra las que destacan la de segundo secretario del Partido en Stalino (hoy Donetsk), segundo jefe y posteriormente jefe de la organización del Partido Comunista de Ucrania en Járkov, entonces capital de esa república soviética.

Posteriormente se trasladó a Moscú a estudiar metalurgia en la Academia Industrial “Stalin” y combinó sus estudios con la labor de dirigente provincial del Partido. En 1932 fue segundo secretario del Partido en Moscú, bajo su protector  Lazar Kaganóvich y en 1935 reemplazó a éste como primer secretario del comité regional en Moscú. Un año antes había sido elegido miembro del Comité Central del Partido en el XVII Congreso.

En 1938 fue nombrado Primer Secretario del Partido Comunista de Ucrania y miembro suplente del Politburó del Comité Central del PCUS. Al año siguiente ya era miembro pleno del Politburó, el más alto órgano de poder en la URSS. Tras la ocupación soviética de Polonia oriental se ocupó en la sovietización de Ucrania occidental en 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como Miembro del Consejo Militar y representante del Politburó en varios frentes con el grado de Teniente General. En 1944 sumó a su posición de Primer Secretario del Partido en Ucrania la de Presidente del Consejo de Ministros de esa república soviética. Después de un breve período de eclipse político, en 1949 fue nombrado nuevamente Primer secretario del Partido en Moscú y en el XIX Congreso del PCUS en 1952 fue elegido como miembro del Presídium del Comité central (órgano que reemplazó al Politburó en la estructura del Partido) y tuvo a su cargo el Informe sobre las reformas a los estatutos del Partido. En aquel entonces era uno de los más importantes dirigentes de la URSS, detrás de Stalin, Malenkov, Molotov, Beria y Kaganóvich.

En 1953 tras la muerte de Stalin hizo parte de la dirección colectiva que le reemplazó y fue designado para encabezar el Secretariado del Partido y en septiembre ocupó el cargo de Primer Secretario del Comité Central del PCUS y desde esa posición se consolidó como el principal dirigente de la URSS. En 1958 asumió el cargo de Presidente del Consejo de Ministros de la URSS concentrando en sus manos las dos posiciones de mayor poder en el país.

En su función como máximo dirigente del Partido y el Gobierno soviético lideró el arresto y posterior ejecución en 1953 de Lavrenti Beria a quien se acusó de ser el responsable de múltiples crímenes padecidos por miles de dirigentes bolcheviques acusados injustamente de traición. En 1957 enfrentó la oposición de los principales líderes vinculados al stalinismo Malenkov, Molotov y Kaganovich, quienes intentaron destituirlo y en cambio fueron destituidos ellos como “camarilla anti-partido” y finalmente fue destituido por sus colegas en octubre de 1964 mientras disfrutaba de vacaciones de otoño.

Públicamente, la razón dada por el comunicado del Comité Central fue que renunciaba debido a “problemas de salud y edad provecta”. Sin embargo, entre las razones reales que llevaron a su destitución estaban su cada vez más frecuente estilo personalista de dirección, la desorganización a la que había sometido al Partido cambiando su estructura administrativa, los errores de política económica ante los fracasos de la producción agrícola, el subjetivismo en la actividad de planificación estatal, así como errores de política exterior.

Luces y sombras en la vida política de Nikita Jruschov.

Hacer una valoración de figuras políticas implica siempre el riesgo de cierto sesgo. Nikita Jruschov escaló en la estructura de poder de la Unión Soviética en una época tumultuosa en la historia de ese país. Su ascenso ocurrió en los tiempos de las grandes purgas stalinistas, del terror rojo contra los campesinos que se resistían a entregar sus tierras en la colectivización forzosa que produjo una terrible hambruna en su tierra adoptiva, Ucrania. Evidentemente no se opuso a eso. De haberlo hecho habría perecido. En cambio, ascendió hasta llegar al máximo círculo de poder al final de la década de los 30’s.

Perteneciendo al Politburó stalinista hizo parte de las decisiones políticas y económicas que actualmente se asocian al entonces dictador soviético y como tal es corresponsable de los éxitos y de los fracasos del período.

Después de la muerte de Stalin, Jruschov inició la llamada “desestalinización”. En su famoso discurso secreto pronunciado en el XX Congreso del PCUS denunció el culto a la personalidad de Stalin, y a éste como responsable intelectual de crímenes contra el socialismo y contra líderes bolcheviques honestos acusados injustamente de traición. Bajo su gobierno se inició el proceso de rehabilitación de los líderes injustamente ejecutados, como los casos de Kosior y del mariscal Tujachevsky, Sin embargo, la rehabilitación pública de líderes como Bujarin, Zinóviev, Kámenev, Rykov, Tomsky y otros, se produjo sólo en la <i>glasnost </i> de Gorbachov.

Después de consolidar su poder, Jruschov realizó varios intentos de reforma económica y política. Le angustiaba la ineficacia del sistema productivo, el bajo nivel de vida de la población y su retraso respecto a las naciones más desarrolladas del mundo a pesar de los avances tecnológicos alcanzados en la industria militar y aeroespacial.

Como líder de la Unión Soviética hizo grandes esfuerzos por consolidar la potencia tecnológica y económica de su país y fue consciente de la necesidad de realizar profundas reformas. Apoyó firmemente el complejo aeroespecial soviético que permitió que la URSS adelantara a Estados Unidos en el lanzamiento del primer satélite alrededor de la tierra el 4 de octubre de 1957 y en el primer vuelo de un hombre (Yuri Gagarin) al espacio el 12 de abril de 1961.

Entre mediados de los años 50’s y principios del 60’s impulsó el llamado “deshielo” que implicaba la liberación de miles de prisioneros políticos del stalinismo, confinados en los llamados Gulag, reducción de la censura literaria, en las artes y el periodismo. Sin embargo, fue crítico de la obra de Borís Pasternak “Doctor Zhivago”, publicada en Occidente después de su prohibición en la URSS, debido a la crítica abierta que hacía del período de la Revolución Bolchevique, apoyó su censura y presionó a su autor para que no concurriera a recibir el Premio Nobel de Literatura que le fue concedido en 1958. Años después, cuando leyó la obra reconoció que no debió prohibirla y que no era anti-soviética en lo absoluto (Taubman, 2004: 707). Mientras tanto, en 1962 arremetió contra los artistas plásticos vanguardistas porque reflejaban tendencias artísticas del capitalismo que se alejaban del “realismo socialista”.

En política exterior, aunque no eliminó la Guerra Fría promovió la política de coexistencia pacífica y emulación entre los dos sistemas socio-económicos, el capitalismo y el socialismo. Convirtió la coexistencia pacífica en uno de los pilares de la política exterior soviética. En esa línea trató de incrementar las relaciones políticas y económicas con Occidente. En 1959 realizó una visita oficial, sin precedentes, a los Estados Unidos en la que además de sostener conversaciones con el presidente Eisenhower visitó innumerables fábricas y granjas norteamericanas a las que alabó por su eficiencia y calidad en la producción.

Sin embargo, ordenó la represión de las protestas populares en Berlín Oriental en contra de la inflación y la escasez en 1953. Ordenó la invasión militar a Hungría en 1956 cuando el gobierno de este país intentó promover cambios hacia la democratización, abandonando la alianza militar comunista. Presionó al gobierno polaco a frenar las protestas obreras en Poznan en ese mismo año. Apoyó la construcción del Muro de Berlín en 1961 para evitar que los ciudadanos de Alemania Oriental escaparan hacia su vecina occidental. Ordenó, de común acuerdo con Fidel Castro, el emplazamiento de misiles nucleares que puso al mundo al borde de una Guerra Nuclear.

En sus años de liderazgo intentó varias reformas económicas y políticas, imponiéndolas de forma autoritaria, algunas de las cuales generaron una gran desorganización en las estructuras organizativas del Partido y en los mecanismos de producción.

En 1954 promovió la “campaña de roturación de las tierras vírgenes” para la expansión del cultivo de cereales en Kazajstán y Siberia, mediante la utilización masiva de maquinaria agrícola y generando una corriente migratoria que cambió la composición étnica de las zonas afectadas. Años después, los suelos se erosionaron por el monocultivo, los rendimientos descendieron y la URSS incrementó significativamente su dependencia de las importaciones de granos procedentes de Occidente.

En 1958 decidió disolver las Estaciones de Máquinas y Tractores que constituían la base de utilización colectiva de este tipo de equipos por los sovjoses (granjas estatales) y kolkoses (cooperativas) y vender a éstos sus instalaciones, así como transferir al personal a las granjas colectivas. En teoría, esta decisión buscaba que las granjas estatales y cooperativas alcanzaran una autonomía completa. Sin embargo, esta decisión descentralizadora resultó sumamente costosa tanto para las granjas estatales como para las colectivas, que fueron obligadas a adquirir las maquinarias y que carecían de las condiciones para mantenerlas y fue rechazada por los operadores de las maquinarias que dejaban de ser trabajadores estatales para convertirse en trabajadores de empresas colectivas sin los beneficios de los estatales y en gran medida emigraron a las ciudades generando un déficit de personal calificado en las zonas rurales.

En los años 50’s, Jruschov tuvo una obsesión con convertir a la URSS en un importante productor de maíz. Ordenó crear un “cinturón de maíz” al estilo de Iowa pretendiendo emular con la producción norteamericana. Sin embargo, este intento fue un rotundo fracaso en términos de rendimientos y eficacia de la producción.

En 1959, anunció la intención soviética de superar a los Estados Unidos en la producción de leche, de mantequilla y de carne y se adoptaron planes poco realistas que fueron incumplidos. De hecho, la escasa producción llevó a una elevación de los precios de este tipo de alimentos esenciales en la dieta rusa.

En la industria Jruschov promovió una profunda reforma institucional eliminando la mayor parte de los ministerios industriales en 1957, donde se encontraba una gran parte de la base de poder de sus opositores de la llamada “facción anti-partido”. Los ministerios industriales fueron reemplazados por más de 100 Consejos Económicos Regionales (<i>sovnarjozes</i>). Cada consejo económico estaba dividido en ramas especializadas de la producción industrial en los que se supervisaba la actividad de empresas y fábricas a nivel regional. La actividad económica a nivel de la Unión era supervisada por el Consejo Superior de la Economía Nacional que era responsable ante el Consejo de Ministros. Esta reforma buscaba empoderar a las regiones y favorecer la descentralización de las decisiones económicas. Sin embargo, en los niveles de decisión política no existían estructuras regionales de decisión sino que estaban las estructuras de las repúblicas federadas, las repúblicas autónomas, las comarcas nacionales y las estructuras locales. El resultado fue que se desorganizó la labor de planificación de la economía nacional, lo que condujo al abandono del plan quinquenal de 1956-60 y su reemplazo por un plan septenal 1959-65 que tampoco obtuvo las cifras de crecimiento planificado.

Adicionalmente, a pesar de las críticas recibidas por varios de los líderes al máximo nivel, Jruschov impuso una reestructuración singular de la estructura partidaria. Dividió los comités provinciales del Partido en Comités industriales y en Comités agrícolas. Así, la organización de la estructura del Partido dejó de ser territorial (salvo en los casos de los comités centrales republicanos) para depender del tipo de actividad que desarrollaran. Esta división creó confusiones en la línea de mando pues en ciertas circunstancias no coincidían las opiniones del primer secretario del comité industrial y del agrícola por lo que la decisión tenía que ser tomada en el Comité central de la República.

En el plano político las reformas de Jruschov apuntaron hacia la superación del estado de terror impuesto por Stalin. Durante su gobierno, en los documentos oficiales del Partido comenzó a reemplazarse la definición del Estado de Dictadura del Proletariado por Estado de Todo el Pueblo. Se abolieron los tribunales especiales que habían pasado por encima de las leyes para perseguir a los potenciales opositores pero ello no significó que se eliminara la represión a la disidencia política.

La caída.

En los últimos años la excesiva acumulación de poder hizo de Jruschov un nuevo dictador. Poco a poco se fue abandonando el mecanismo de dirección colectiva sobre el que tanto se insistió después de la muerte de Stalin. El fracaso de la mayor parte de las reformas, así como sus intentos de combatir las prácticas burocráticas le enemistaron con los burócratas en toda la estructura de poder del Partido y del Gobierno, lo cual favoreció la aparición de una fuerte coalición en su contra que, a diferencia de 1957 logró la mayoría del Comité Central que le destituyó en la sesión plenaria del 14 de octubre de 1964.

En su retiro se dedicó a escribir sus Memorias y fue presionado, sin éxito, por el Presídium y por la KGB para que abandonara su tarea ante el peligro que revelara secretos de Estado. Las Memorias fueron publicadas en 1970 por Little, Brown and Company bajo el título <i>“Khruschev Remembers”</i> con una Nota  del Editor en la que anuncia que dicho libro “reunía material emanado de varias fuentes en varios momentos y en varias circunstancias” con lo que se evitaba involucrar al propio Jruschov, todavía vivo, o a su familia, en el “delito” de sacar del país las grabaciones. Los editores aclaraban que estaban “convencidos, sin ninguna duda” de la autenticidad de dichos recuerdos.

Jruschov murió el 11 de septiembre de 1971, a los 77 años de edad en medio de un olvido impuesto por quienes lo habían destituido. Fue enterrado en el Cementerio de Novodevichy en Moscú, en una ceremonia privada.

Su vida tuvo un impacto indiscutible en los acontecimientos del mundo de su tiempo. Fue valiente al intentar desenmascarar el carácter criminal del stalinismo aunque no llevó su labor hasta sus últimas consecuencias. Intentó reformar a la Unión Soviética pero sin desprenderse de los dogmas ideológicos que habían impuesto el sistema político y el funcionamiento de la economía.

Después de su destitución, los líderes que le sustituyeron paralizaron el proceso de desestalinización, hicieron énfasis en un comunismo más ortodoxo y restablecieron la persecución contra la disidencia.

Bibliografía.

Burlatsky, Fedor (1988) Khruschev and the first Russian Spring. Charles Scriber’s Son and Maxwell MacMillan International. New York.

Khruschev, Nikita S. (1970) Khruschev Remembers. Little Brown and Company. New York.

Tompson, William J. (1995) Khruschev. A Political Life. St. Martin Griffin, New York.

Taubman, William (2003) Kruschev. El hombre y su época. La esfera de los libros. Madrid.

About mauriciodemiranda

La Habana, 1 de abril de 1958. Doctor en Economía Internacional y Desarrollo, Universidad Complutense de Madrid, España. Licenciado en Economía, Universidad de La Habana, Cuba. Profesor Titular del Departamento de Economía y Director del Centro de Estudios sobre la Cuenca del Pacífico de la Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Colombia.
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